miércoles, 24 de febrero de 2010

Melancolía, motivación y buenas experiencias.

La vagancia es un vicio que nos persigue a todos para que nos impida o nos dificulte más ciertas tareas, prefiriendo hacer otras más cómodas. Quizás sea eso lo que le impide actualizar con otra entrada al otro miembro de este blog. Espero que se decida a actualizar, porque esto se muere...

En fin, me hallo escribiendo en un piso de alquiler en el cual tengo que sobrevivir para poder labrarme un futuro en el cual no quiero estar durmiendo dentro de un portal, enrollando billetes de 5€ y con el tabique roto. Sí, sobrevivir... por lo duro que es para mi estar sin la gente que veía siempre, sin sentir el aire y el ambiente único de Denia, etc. Y es que no valoras lo que tienes hasta que lo pierdes... o por lo menos, en mi caso, hasta que lo tienes lejos. Ahora estoy encerrado en un ambiente propio de melancolía, de escasa motivación, algo de temor por el mañana y por lo nuevo, y de confusión...

Ahora bien, de esta experiencia que estoy viviendo no saco conclusiones malas, sino, muchisimas buenas: Y es que convivir con mis compañeros de piso, ir de cerveceo con nuevos amigos, conocer otra gente, etc. me ayudan a ir venciendo mi timidez distante que tantos problemas me ha dado... También mi rápido aprendizaje en el campo de la cocina. Y por supuesto, las miles de anécdotas con las que te quedas, sobre todo las que ocurren en tu piso.

Las cosas van a mejor, y aunque en algunos aspectos no me vaya del todo bien, sé que todo irá bien y ahí estará la gente de siempre para apoyarme.






Fight